La instalación es la parte del presupuesto que menos se mira y la que más problemas trae después. Un equipo correcto mal colocado genera falsas alarmas, zonas ciegas y discusiones con la empresa. Esto es lo que debería incluir una instalación seria y qué conviene preguntar antes de que vengan.
Qué pasa el día de la instalación
Una instalación estándar de alarma inalámbrica en una casa de tres o cuatro ambientes lleva entre dos y cuatro horas. El técnico debería, en este orden:
- Recorrer la casa con vos y definir las zonas: qué se protege, por dónde se entra, qué queda afuera.
- Ubicar el panel en un lugar no visible desde la puerta y con alimentación estable.
- Colocar los sensores: magnéticos en aberturas, infrarrojos en ambientes de paso, sirena en un punto alto y difícil de alcanzar.
- Configurar los tiempos de entrada y salida, que es lo que evita que te dispares la alarma vos mismo al llegar.
- Probar zona por zona con vos mirando, no solo desde la app.
- Enseñarte a usarla: armado total, armado parcial para dormir, desarmado, código de coacción.
Si el técnico se va sin haberte hecho armar y desarmar el sistema al menos una vez, la instalación quedó a medias.
Qué suele estar incluido y qué se cobra aparte
Suele estar incluido: la mano de obra, la configuración del panel, el alta en la central de monitoreo y una prueba general. Suele cobrarse aparte: el cableado con obra a la vista, los sensores adicionales fuera del kit, las barreras exteriores para patios y jardines, y cualquier traslado fuera del radio habitual de la empresa.
Ojo con la instalación «bonificada». No es gratis: se recupera en el abono o en la permanencia mínima. Está explicado en cuánto sale una alarma domiciliaria.
Las ocho preguntas antes de que vengan
- ¿Cuántas zonas incluye el equipo y cuánto cuesta agregar una más después?
- ¿El equipo queda mío o en comodato?
- ¿Cómo reporta a la central: internet, línea, señal celular? ¿Tiene respaldo?
- ¿Cuánto dura la batería si se corta la luz?
- ¿La instalación deja obra a la vista o es toda inalámbrica?
- ¿Qué garantía tiene el trabajo y qué pasa si un sensor falla a los seis meses?
- ¿Las visitas técnicas de mantenimiento están incluidas?
- Si me mudo, ¿se puede desinstalar y reinstalar? ¿Con qué costo?
Los errores de colocación más caros
Casi todas las falsas alarmas nacen el día de la instalación:
- Sensor infrarrojo apuntando a una ventana con sol directo. El cambio brusco de temperatura lo dispara.
- Sensor cerca de una estufa, un aire o una rejilla de ventilación. Mismo problema.
- Sensor común en una casa con perro. Hay que pedir sensores pet inmune y colocarlos a la altura correcta. Lo vemos en alarmas para casas con mascotas.
- Sirena al alcance de la mano desde una medianera o un techo bajo.
- Panel a la vista, justo al lado de la puerta de entrada.
Después de la instalación
Pedí que te dejen por escrito el plano de zonas —qué sensor es la zona 1, cuál la zona 2— y los códigos configurados. Sirve para cualquier reclamo posterior y para que otro técnico pueda intervenir sin empezar de cero.
Y probá el sistema entero una vez por mes. Una alarma que nadie prueba es una alarma que un día no funciona y nadie se entera hasta que hace falta.
Si querés presupuestos de instalación de empresas que trabajen en tu zona, completá el formulario de acá abajo. Es gratis y sin compromiso.
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